viernes, 15 de febrero de 2013

Vacaciones #4

Valizas – Uruguay

Cuando pisé Valizas, lo primero que pensé fue La valija con rueditas me la meto en el orto porque las calles eran todas de tierra.

Terminé en un hostel que de *hostel* solo tenía el nombre. Hice buenas migas con dos de mis compañeros de habitación, P y L, pibes de Chascomús que vivían en La Plata. Una noche salimos a tomar y fumar algo y terminamos con la masa en las afueras de un bar. Ahí apareció un pelado histriónico y psicólogo oriental – que me hizo acordar mucho a Ronnie Arias –, que nos contó locuras de Cabo Polonio y otras yerbas, que me aconsejó ir al baño de uno de los bares… Bueno, el baño era precario (como todo en Valizas, bah) y la puerta era una cortina. Cuando ya me disponía a salir, entró un flaco y me encontró con la pollera por el cuello. Mi grito se escuchó por sobre la música.

El pelado disfrutaba hacernos pasar momentos incómodos a todos y yo la venía zafando hasta que me tocó y mis compañeros de joda se sumaron. Incomodísima y resignada, me reí y clavé la mirada en el piso,  aceptando la penitencia. L se acercó y me dijo al oído La estás pasando mal? Viste, por reírte de mí toda la noche y largó la carcajada. 


Cabo Polonio – Uruguay

Hice la caminata Cabo Polonio/Valizas y en un tramo desolado me topé con un tipo tomando sol completamente en pelotas, culo blanco al aire. Le saqué una foto (mental).