miércoles, 31 de octubre de 2012

No, no lo voy a llamar. Ni siquiera tengo ganas de tener sexo. de besar, beso largo y mordida, conversación entrecortada. Besarse todo el tiempo, crear intimidad, algo parecido al amor. Hace tanto que no me pasa. Como la reflexión que tuve el otro día mientras lavaba los platos (?) hace cuanto que no cojo sin decir te amo! Me estoy poniendo vieja.

Y al mismo tiempo un flaco que vive a más de 3000 kms y con el que habremos estado dos veces, ponele me manda un mail diciendo - y me tomo el atrevimiento de publicarlo -  "Cuando estés en La Plata si tanto nos parecemos me vas a mandar un mensaje. Dos noches soñando con vos. Beso China". No sé, seguro que sí, pero en mi lista de *pendientes* tengo dos platenses que lo anteceden y a los cuales no pienso perdonarles la vida.