martes, 21 de agosto de 2012

Puto el que lee. Puta la que escribe.
De cómo la mejor promedio se convirtió en la peor de la clase o Porque hasta las mejores promedio quieren ser chicas malas.  

“Es que tu papá esperaba otra cosa de vos” dijo mi madre a modo de consuelo, luego de una discusión a los gritos que tuve con mi queridísimo progenitor. “Y yo esperaba otra cosa de ustedes” pensé y me clavé una pastilla de Lorazepam delante de sus narices. Hacía 2 días había enterrado a mi abuela que había decidido suicidarse a los 82 años.
Aquella discusión, inoportuna e idiota de principio a fin, concluyó con mi mudanza forzada pero totalmente necesaria.
Esa misma tarde no hubo portazo. Arrastrando un bolso, sollozante y angustiada, cerré la puerta en silencio. Mis padres dormían la siesta.