domingo, 20 de mayo de 2012

Que onda esta vida.
No me da todo lo que quiero de una, se hace desear, me hace sufrir.
Me hace vivir una semana laboral de mierda para finalmente informarme el viernes a última hora  que logré el tan deseado contrato.
O me ofrece llevarme a mi casa cuando ya me vestí, me despedí, me calcé los auriculares y accioné el picaporte.
Todo el fin de semana brindé por la noticia. Lo difícil es mejor.