martes, 8 de mayo de 2012

Hoy aprendí que lo más conveniente a la hora de tratar con la gente es hacerlo bajo los efectos de las drogas... 

Y acá venía el detalle del encontronazo con la mina de seguridad del banco – me hizo la mueca de Hammmbre y me saqué –, y con JP por chat pero eso fue sólo el preludio del encuentro más mala onda de la tarde, cuando fui a lo del chino a comprar mi ¿?. El camino fue un flash medio tormentoso, en el cual todo estaba desfasado. O yo iba muy rápido o las cosas sucedían muy lento. El chino ni disimuló el fastidio y hasta me “retó” por el mensaje (según él) poco sutil que le había mandado. Dije perdón con la boca pastosa y clavé la mirada en el piso. El corte de cara fue terrible pero cuando yo me junto con María Juana, me amanso así que, calladita, volví a mi ilusión del camino desfasado, huí, caminé rapidito hasta estar lo más lejos posible, y cuando me sentí segura, miré hacia atrás y descubrí que recién había hecho una cuadra. Malditas, malditas alteraciones de la percepción!