sábado, 3 de marzo de 2012

5:20 AM con insomnio, dando vueltas en la cama desde las tres de la mañana. Me fumo un cigarrillo mentolado y tengo la música bajita. Quisiera estar durmiendo pero me acosté a las 21:30, a las 00 me levanté a apagar la luz y a las 3 me despertó un mensaje de J diciéndome que está re triste y quiere estar en casa. Le contesté y me quedé así, pensando en un montón de cosas, esperando una respuesta. Mi mente encadena pensamientos con tanta facilidad que, resumiendo, los tópicos entre los que tumbé fueron: J; mi abuela; el chino, las tres cosas que le haría; Gloria (quien fuera mi psicóloga) la intención de mandarle una caja de bombones; mi diario anterior, los bajones pasados, la tristeza, el agujero en el pecho que hace rato, gracias al Universo, no siento – por ende no sufro –; los ruidos de la casa; la rata en el dpto de A, mi intranquilidad de que entren ratas y rateros a mi casa. Ahora que el sueño ni me roza me pregunto a qué hora abren las panaderías.