domingo, 25 de marzo de 2012

Lo nuestro terminó, que felicidad ♪

La vaca Aurora volvió a comer desaforadamente, amargada y harta de su vida sin rumbo sin recursos sin sueños. No quiero volver a tocar fondo pero cuando me agarra esta mierda, me cubre entera, las 24 horas del día y no me da descanso. Y no le quiero echar la culpa al tiempo, a estos días fríos y oscuros, a estas mañanas sin sol, azules, sin reflejo. Pero sí, me baja.

Tengo que ocuparme de mí, seriamente, y de una vez por todas y no hablo del peso solamente. Tengo el flequillo horriblemente largo y desparejo, las uñas despintadas y largas, un par de pelos por ahí que no deberían estar, unas ojeras que gritan Tuviste un mal día? No, tuve una mala vida.


De todo esto rescato el hallazgo de las babuchas. Son lo más cómodo para usar y prácticamente para vivir.

Tiempo para estar con nadie más♪ Nada ni nadie que me conmueva demasiado como para arriesgar la calma. La opción de siempre, cero interesante. Mi vieja y mi abuela nos decían que no había que ponerse en "exquisita" pero los viejos nunca fueron lo mío y menos cuando son tan hinchapelotas.

Tiempo para masturbarme más y olvidarme que existió tu amor♪ Lo bueno de mi vibrador es que no habla, por lo tanto no se queja, y lo más importante, no se cansa.