lunes, 15 de agosto de 2011

Lluvia de chanes

La semana que viene arranco terapia. Si en la entrevista de admisión lloré como marrana y la psicóloga me definió como desbordada, lo más probable era que quisiera volver a verme. Al igual que con los pibes (?) les atrae mi quilombo y después se quieren matar. Anoche le comenté a mi novio(*) que la idea de empezar terapia me daba miedo – la que se me viene. Maremoto de emociones diría WDK – y me respondió “Al psicólogo le va a dar miedo”.


(*) A partir de este mismísimo momento despojo al chino de su identidad, lo anulo simbólicamente porque este es mi blog y porque soy una déspota cruel e hija de puta.