jueves, 30 de junio de 2011

En mi mundo las mujeres son gobernadoras y presidentas. Son médicas, ladronas y taxistas. Algunas sólo madres y maestras. En mi mundo las mujeres palean nieve, lavan el auto, limpian la casa, cocinan y abrazan a sus queridos. Algunas sólo hacen lo que les piden. En mi mundo las mujeres discuten con administrativos y policías, reclaman, pelean a puño cerrado y patada. Algunas sólo callan y obedecen. En mi mundo las mujeres siempre se pintaron la boca de fucsia y lloraron cuando tuvieron que llorar y pelearon cuando tuvieron que pelear, mintieron cuando tuvieron que mentir y engañaron cuando tuvieron ganas. Algunas sólo conocen de mandamientos patriarcales. En mi mundo los hombres eran inútiles y cobardes y mi’jita si no lo hacemos nosotras, no lo hace nadie. En mi mundo la familia es un matriarcado lleno de obstáculos sorteados, generación tras generación. En mi mundo ser mujer nunca fue sinónimo de debilidad. Algunas sólo somos hombres encubiertos.