jueves, 2 de junio de 2011

Soñé que estaba en un local grande, donde estaban dando un recital. Yo estaba de pollera o de pantalón corto y un viejo borracho intentaba manosearme. Me ponía histérica y empezaba a gritar. Salí corriendo y me encontré en plena calle San Martín contándole a una amiga – una desconocida – lo que me había pasado. En eso, se acercó una mujer policía con cara de “qué pasó” y yo, enojada, le empecé a gritar por qué carajo no había aparecido antes cuando realmente tenía que actuar y la empecé a golpear en la cara. Salí corriendo (otra vez) y esta vez me encontré dentro de un edificio antiguo que parecía una biblioteca, todo de madera, lleno de varones en plan “clandestino”. Encaré a uno diciéndole que me consiguiera una parka verde (?) a buen precio y el flaco se hacía el no sé, no sé, cuando apareció una moza que me dijo El jefe te quiere ver. La seguí y me senté en la mesa con un pelado-cara-de-malo. Qué pasó me preguntó. Yo en el sueño me daba por echada. Le dejaste la cara desfigurada me dijo. Le respondí algo como “ella me buscó, que se la banque” y dejé de sentirme echada porque el pelado me acercó un vaso de alcohol – parecía whisky – y me miró con resignación, como diciendo No es la primera ni la última vez.