martes, 24 de mayo de 2011

Mañana, feriado, trabajo igual. Desde que me dieron la noticia, ya no me esfuerzo en hacer las cosas extremadamente bien. Total que van a hacer, echarme?! Menos de una hora para despegarme de la computadora; tengo que salir a resolver un par de “temitas” que van a terminar en la compra de una 38. Abro la puerta y entra un aire tan frío que solo pienso en tirarme en la cama y taparme hasta la cabeza, poniéndole OFF a la mente hiperactiva que Alá me dio. El suicidio lo podemos dejar para otro día.