sábado, 25 de diciembre de 2010

Cero onda con Navidad. No sólo estaba bostezando 5 minutos después del brindis, sino que volviendo a mi casa por chusmear como festejaba una familia feliz que no cerró las cortinas, me comí un árbol y me rayé la cara.


P/D: A Papá Noel le asfaltamos la calle al pedo, porque ni aportó el muy perro.