viernes, 24 de diciembre de 2010

Cada cual atiende su juego…


Al se queja diciendo que está un poco harta de que su culo sea objeto constante de miradas poco disimuladas, que esa cadera la pone en el lugar de “mina que se mira” y nada más. A mí me ven como “la piba con la que te tomas una birra en el cordón de la vereda”, re choto. Preferiría mil veces ser la piba-a-la-que-le-miran-el-orto.
Ninguna de las dos está conforme con el papel que le tocó, entonces me dijo que podíamos cambiar de cuerpo, así como pasa en las películas de Disney (?)
Sería buenísimo, sabes en 24 horas todo lo que puedo hacer. Cuando vuelvas a la normalidad, vas a tener que irte de la isla.