domingo, 15 de agosto de 2010

Hay gente precoz, yo soy tardía.
Cuando recibí mi primer beso oficial estaba completamente borracha y ahora que sé lo que es besar puedo decir que el flaco no sabía dar un beso. Su actuación fue lamentable, yo habré estado en pedo ¡pero él besaba muy mal!
Por lo que recuerdo salí del boliche con este tal Sebastián, un par de años más grande que yo – poco agraciado según mis compañeras de juerga - y en una esquina me puso contra la pared y me transó. Me besó mal porque me metió la lengua de una y la dejó ahí “muerta”, no la movió ni nada. Solamente la metió y la dejó obstruyendo el tránsito. Además fue un beso corto, como era de esperar. Yo, inexperta, tampoco hice mucho.
Al poco tiempo empecé a salir con un petisito que resultó ser un hábil maestro capaz de anular semejante desalentadora 1º experiencia. Y a partir de ahí empezó la carrera, algunos los recuerdo, otros me los olvidé a propósito...
No hay nada más lindo que besar.
Hasta la palabra es linda: besar ♥ hasta que se te duerman los labios
Es algo tierno, pasional, cariñoso, la forma de expresión más linda que existe pero conlleva un trabajo de coordinación que uno – en ese primer beso con esa nueva persona – no tiene. No encajas bien, sos muy torpe, chocas dientes o cosas así.
Los mejores son los besos anhelados, esos con los que uno sueña en todo momento. Los besos súper esperados que finalmente, cuando llegan, uno ruega que no se vayan más.
Hoy hablando con el innombrable me acordé de sus besos, del juego de Dame un beso de película – algo similar a lo del momento Hollywood de Carrie y Berger en Sex & the city – y recordé cuanto lo extraño. Desde el primer al último beso, todos fueron coreográficos y hermosos. Coordinación innata y después conocimiento mutuo. No puedo quejarme, habrá sido un pésimo novio pero...!
Me voy a llevar a la tumba - bah, a las cenizas porque espero ser cremada - dos besos inolvidables: el primer beso con quien sería mi primer novio dado en circunstancias desagradables - borrachera de por medio como no podía ser de otra manera - pero especialmente esperado y el comienzo de aquella historia con aquel escorpiano; y el beso de despedida más dulce e inesperado dado en una escalera (?) por el innombrable. Me sorprendió que fuera capaz de ser tan delicado. Mucho tiempo después, ya de novios, le conté de ese recuerdo obteniendo como respuesta un No me acuerdo, cuándo, qué escalera, estás segura que era yo? Forro!