miércoles, 21 de julio de 2010

No entendiste nada, boludita

Flaca, nunca entendiste nada - eso no me extraña - pero ahora que estás en camino, yendo al lugar por el que derramaste lágrimas año y medio, haciendo lo que te gusta, te preocupas por boludeces?
Y sí, suelo actuar así.

En 4 horas me desarmaron. Fue todo junto y tan de golpe que cuando llegó la hora de dormir estaba pasada de rosca pensando en vos, en mí, en ellos, pensando en el allá, en el acá; pensando en el pasado que nos tatuó, en el presente que me mató y en el futuro del que no quiero que formes parte.
La puta madre! Uno atrás de otro. Acaso se ponen de acuerdo?
Arrancaba mi mal humor con mariconadas que no me caben y sonó el teléfono.
Atendí apurada, dispuesta a poner en su lugar al que además de anónimo, es maricón.
Pero eras vos.
Te abusas de la adoración que alguna vez te brindé.
Y vos me dejaste en banda cuando más te necesitaba te grité por teléfono, casi dos años después, intentando no llorar porque es obvio que me sigue doliendo como el primer día.
A vos no te importa, solamente llamás para hacerte el canchero, para decirme boluda, empecé a estudiar; boluda, ahora soy maquinista; boluda, boluda, boluda. Lo que vos hiciste yo ya lo hice. Querés que te felicite por hacer lo que hace medio mundo?
Qué carajo me importa? Para qué mierda me llamás?
Veo tus fotos, leo tus posts.
Querías que te dedicara uno? Acá va uno dedicado. A tu gusto. Elegilo.

Apareces un día, acá no ha pasado nada, está todo bien y ese tipo de chamuyo barato con el que sobrevivís en la vida.
Dale, nos conocemos bien.
A vos te gusta hacerte el gato y a mí me gusta hacerme la pelotuda.

Tu llamada me agarró cruzada.
Y me dejó peor.
Hay heridas que nunca cierran, sí y amores que nunca se olvidan...
Pero si me escape y me escondí en una isla a 3.300 kms de vos, respetalo. No seas hijo de puta.
Si me fui al lugar más lejano que conocía, fue por mi propio bien.
Me tuve que cuidar, porque vos me lastimaste y me dejaste tirada.

Pero fiel a tu estilo, llegas y te metes de prepo: Acá estoy yo, te acordás de mí, de lo que hicimos y después de vos no hay otra cosa. Ni alegría porque me va bien en el laburo, ni incentivo porque levantaron una de mis notas en otro sitio, ni esperanzas porque G se decidió a hablarme. Nada. Después de vos no hay nada, porque destruís todo a tu paso.






...A pesar de todo quiero decir...
Vive l' amour!