martes, 6 de julio de 2010

15:30 de un día cualquiera

Pizza fría y una taza de té.
Rico, sencillo y placentero.
Recién llego de una caminata en busca de fotos y cosas que no tengo.
Me veo en la obligación de gastar un rollo B/N de 36 exp. en 24 horas por lo que decidí fotografiar cualquier cosa que se me cruce en el camino aunque el puto fotómetro no quiera dignarse a marcar 0.
Ví una carterita hermosa ♥ de leopardo que está fuera de mi alcance salarial de periodista Free Lance.
Llego a casa y encuentro a las dos perras durmiendo plácidamente.
La gorda y la flaca.
La orejona y la piernas largas.
La propia y la (posible) adoptada.
Esta casa está llena de perras quiero escribir, pero me reprimo. No no, por qué me voy a callar? Siempre es mejor ser perra y no gato.


*


Soñé otra vez con G. Creo que volvía a rechazarme, no recuerdo bien. En todo caso no me lo apretaba porque, en ese caso, me acordaría bien muy bien ;)


*


Sabés cual es el drama? Que estos cocinan a fuego lento y yo estoy muerta de hambre, no puedo esperar un minuto más. Salvando distancias es como si hubiera estado un año y medio en Somalia y cuando llego a Ushuaia estos me dicen “En 5 minutos comemos”. No señor, yo quiero comer ya mismo.